viernes, 15 de diciembre de 2017

Champagne Maurice Vesselle Cuvée Réservée Brut


Puntos El Alma del Vino ... 16(20).

Reunión de uvas de las castas chardonnay y pinot noir, con base varietal mayoritaria de la mencionada en segundo lugar, champagne elaborado con fruta procedente de viñedos localizados en Bouzy y en Montagne de Reims. Vinos de reserva en su elegante naturaleza y doble fermentación, primero en acero inoxidable y después en botella, sin maloláctica. El dosage brut de entre seis y doce gramos por litro da buenas señas de equilibrio durante su consumo, apreciando en copa parada un buen rosario de burbuja fina, despliegue regular, con un cromatismo amarillo intenso, algunos retazos dorados y brillantes. Nariz que recoge memorias de fruta cítrica, segunda instancia floral menos relevante y serenos tonos balsámicos que redondean la fragancia. Perfume que rebosa frescura y que deja paso a una boca jugosa, en donde los efectos de la fruta madre se expresan con predominante protagonismo. Buena y equilibrada traza de acidez, el carbonico bien integrado, sin sobresaltos. Amable y persistente, la retronasal abunda en memorias de ciruelas claudia, pera, limón y cidra, con segundo plano para evocadoras notas de rosas blancas y camomila, dejando un buen punto salino y una correcta llegada hasta el final de su cata.
Lo califico como muy recomendable.

Bodega Contador A mi Manera 2016.



Bodega Contador A mi Manera 2016.

Puntos El Alma del Vino ... 18,50 (20).

La explosión de fruta de Benjamín Romeo se llama A Mi Manera y tiene como alma las uvas de tempranillo que el vitivinicultor sonserrano cultiva en fincas como San Pablo, Los Corrales y La Liende. Terrenos aluviales y arcillo calcáreos influenciados por un clima continental suave y que acreditan como media un rendimiento de kilo y medio por cepa.
La maceración carbónica de Romeo se apuntala mediante un proceso de tratamiento en frío durante tres días, antes de proceder a la fermentación que se prolonga durante siete jornadas bajo control de temperatura. Fermentado de uva entera, con el dióxido de carbono influyente y el mosto del interior del fruto acompañando al proceso. Son las enzimas glicolíticas quienes actúan dando luego a un vino con poca expresión tánica y en cambio un maravilloso y escultural impresionado frutal.
Con la ayuda de tinos troncocónicos de madera con una capacidad de diez mil litros, Romeo nos traslada un vino que en esta edición de añada 2016 y en copa parada esgrime un cromatismo apisonado intenso con reflejos violáceos, nariz ensalzada por nostalgias de cerezas, ciruelas negras, arándanos, moras y frambuesas, algunos estribos florales en segunda instancia y en el fondo una evocadora nota balsámica que me recuerda a regaliz y que pronuncia su potencial de fragancia. Lozanía y mucha fruta. Abre la boca con una jugosa sensación bien prolongada, desliza una traza de acidez bien delineada, aporte de músculo y viveza, diversión por los cuatro costados. Sabrosa ducha de fruta, con longitud y alcance. La retronasal habla de frutos rojos y negros en sazón, punto de flores violetas y ese escultural guiño balsámico que acompaña su cata hasta el final y más allá.




jueves, 14 de diciembre de 2017

Bodegas y Viñedos Ponce Buena Pinta 2015.


Puntos El Alma del Vino ... 17 (20).

La moravia agria es una varietal en desuso, casi olvidada y desaparecida, original de la zona vitivinícola de Manchuela, que Bodegas y Viñedos Ponce ha recuperado para incorporar en este vino, Buena Pinta, en un porcentaje de ochenta y cinco, completado con un quince por ciento de garnacha.
Varietal de amplia acidez que cumple su ciclo vegetativo influenciada por una climatología mediterránea, con orientación noroeste del viñedo y suelos que le dan cobertura con una composición arcillo calcárea. Tras el proceso de vendimia, se incluyen en su vinificación un fermentado alcohòlico con levaduras indígenas y una maduración de siete meses en barricas de madera de roble francés de seiscientos litros de capacidad. Se embotella sin filtrados ni clarificados.
Es un vino fresco y jugoso que llega avalado por la altura del viñedo del que surge la fruta para su elaboración, cromática picota de notable intensidad, con reflejos violáceos. Nariz que recoge recuerdos de frutos rojos y negros en sazón, con un amplio componente aromático de flores, bouquet silvestre y fondo balsámico. Hay algunos guiños especiados y un gesto goloso y cítrico que surge de esa unión de varietales. En boca dibuja una sabrosa traza de acidez, fresco y jugoso, con buena seña tánica y una notable persistencia. Asoma cierta rusticidad amistosa y en la retronasal insiste en recuerdos de cerezas, moras, frambuesas y un gesto cítrico de naranja en confitura. Apunto por este orden rosas rojas, madreselva y regaliz, tomillo y pimienta negra. Buena sapidez en la salida, con llegada y alcance final. Lo califico en esta añada 2015 como muy recomendable.
Afirma buena personalidad y cierto músculo en el recorrido.


Familia Nin Ortiz Terra Vermella de Nin 2012.


Familia Nin Ortiz Terra Vermella de Nin 2012.

Puntos El Alma del Vino ... 16(20).

Vin de guarda y parellada montonega, dos de las características de este gran vino blanco elaborado por la bodega de la familia vitivinicutora Nin Ortiz, bajo los auspicios de cultivo de Jaume Nin Llort, un eco agricultor que mantiene viva la idea de que los vinos comienzan su vida en la viña y que es en ese espacio en donde se logra la grandeza de cada añada, con sus diferentes peculiaridades y condicionantes. Puede que los vinos de guarda sean para mantener a buen recaudo, incluso es probable que el descorche de esta botella de Terra Vermella en edición de vendimia 2012 se pueda considerar un infanticidio, pero aún y con todo no me arrepiento en este caso concreto de haber procedido de tal modo. Su expresión aromática es escultural, con uno de esos perfumes complejos y equilibrados que no se olvidan, que aportan conclusiones de buena balanza entre fruta y madura. Es la parellada montonega una casta varietal que frecuenta zonas altas y que suele presentar tonos rosados, maduración tardía y buenas dosis de vigor.
En su proceso de vinificado y tras obtener el mosto, se lleva a cabo la fermentación alcohólica que tiene lugar, manteniendo el control de temperatura, en barricas de madera de doscientos veinticinco litros, continentes en donde también madura sobre lías durante un periodo de ocho meses.
Copa parada que afronta un cromatismo amarillo dorado de notable intensidad y brillo,  deslizando en la inicial proximidad olfativa recuerdos de fruta blanca y bouquet de flores, algunas secas, otras frescas, bañadas por el rocío matinal. Notas en segundo plano que aportan nostalgias cítricas, jengibre, infusión de té, arbustos, especiados dulces, frutos secos tostados y pastelería, membrillo y un guiño meloso que se funde con evocaciones de hierbas aromáticas. Colosal despliegue de perfume, que comienza muy floral y acaba equilibrado con la fruta. Sabroso en boca, describe una buena traza de acidez, intenso y con un punto graso, tiene volumen y alcanza el paladar tapizándolo. Es probable, que en este momento de la cata esté de acuerdo en que es uno de esos vinos que mediando una guarda responsable puede dar muchas más alegrías, y sin embargo también es uno de esos vinos que apetece descorchar desde que llega a tus manos. Muy buena persistencia, dejando en la fase retronasal recuerdos de limón en confitura, jazmín, camomila, tejo y té en infusión, vainillas y algunos anisados, fusión de pastelería y almendras tostadas, membrillo, manzana y ciruelas claudia maduras. Media clave melosa y en el final un suave gesto entre salino y amargo que pronuncia su expresión.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Bodegas Chivite Colección 125 Rosado 2015.


Puntos El Alma del Vino ... 18 (20).

Durante mucho tiempo la Navarra de los reinos y leyendas tuvo en los vinos rosados una especie de icono identitario. Tras un paréntesis propiciado en mi opinión por una mala gestión de los reguladores de la denominación, las bodegas legendarias, entre las que se encuentra Chivite, dejaron muy claro que las pausas no iban con ellas. Porque de hecho y durante ese paréntesis, las cosas siguieron funcionando en dominios como el presente, en el que por encima de agentes externos y controversias, el trabajo bien hecho mantiene firme el pabellón.
Aprovechando el ciento veinticinco aniversario de la primera exportación de la bodega, en 1985, se lanzó al mercado la Colección 125, una gama de vinos que buscan expresar las condiciones especiales de cada cosecha y cada terruño de viñedo.
El vino rosado de esta selección de la bodega navarra en su edición de añada 2015 se elabora con una conjunción varietal de las castas tempranillo y garnacha, uvas cosechadas en la propiedad del dominio denominada Finca Granja de Legardeta, influenciada por una climatología atlántica.
Elaborado mediante el método de sangrado, con fermentación y crianza en barricas de madera de roble francés durante nueve meses.
En copa parada afirma una cromática asalmonada brillante con reflejos piel de cebolla, matizando los acordes estéticos de los claretes tradicionales aunque con la condición firme de un vino rosado navarro. Nariz que recibe recuerdos de fruta roja, cítricos y flores, añadiendo en segundo plano especiados y algunos ahumados finos, sándalo, piñones y lácteos cremosos. Boca que abre con amplia frescura y amable y prolongada seña de acidez, muy atractivo en su recorrido por boca. Ritmo sostenido, buena persistencia, desliza en la retronasal memorias de grosellas, cerezas, pomelo rosa, albaricoque y granada. A los tonos frutales se añaden recuerdos de flor de naranjo y ahumados, algún guiño de pimienta blanca y comino, balsámicos en el eje y retazos de frutos secos y mantequilla francesa. Siempre la fruta predominante. Largo y con buena llegada y alcance, hay consistencia.
Lo califico en esta añada 2015 entre muy recomendable y más que muy recomendable.




Pago Los Balancines Haragán 2014.



Puntos El Alma del Vino ... 15(20).

Bajo la responsabilidad profesional enológica de Pedro Mercado, me llega al objeto de mi cata y valoración este Haragán, que en su edición de añada 2014 se presenta en el mercado mediando una conjunción varietal paritaria de las castas tinta roriz y garnacha tintorera, con una maduración que sigue al pertinente proceso de fermentación alcohólica, de quince meses en barricas de madera de roble francés con origen en la tonelería Seguin-Moreau.
Ensamblaje paritario de la versión portuguesa del tempranillo con la tintorera, también nombrada como Alicante Bouschet, resultante esta del cruce entre Garnacha y Petit Bouschet, en un afán de aportar mayor cromatismo a los vinos.
Tras el descorche inicial y el primer servicio en copa, apunta un cromatismo picota de buena intensidad, con reflejos grana ligeros. Nariz con recuerdos de fruta roja confitada y algunos guiños balsámicos suaves que pronto abren paso a memorias lácticas procedentes del roble que se alían con especiados y ahumados. La fruta gana terreno en el perfume a medida que avanza la cata y el vino se oxigena. Buena entrada, hay sapidez y algunos puntos golosos, buen lineal de acidez, frescura, aportando en la expresión tánica un débil tono astringente. Tal vez sea en esta fase donde puedo echar en clave correctiva menor expresión de la madera, aunque en cualquier caso tampoco sea un defecto. Tiene credencial de prolongación, buena persistencia, con la retronasal abundante en memorias de cerezas y ciruelas rojas, sensación de mermeladas y sutil licorosidad, regaliz balsámico, roble y crema, algunas flores y un final en donde se marca un fino aire de mina de lapicero.
Va de menos a más hasta mostrarse como un vino con buenas dosis de sapidez y una indisimulable pretensión de propia personalidad.
Lo califico como muy recomendable.

martes, 12 de diciembre de 2017

Château Moulin Saint-Georges 2012.


Puntos El Alma del Vino ... 15,50 (20).

La familia Vauthier, propietaria de Château Ausone y Château Fonbel, tiene desde el año 1921 el mando de esta bodega acogida a la apelación Saint-Emilion, siete hectáreas en total en las que domina la casta merlot, con un veinte porcentual de viñas de cabernet franc.
La añada 2012 llega al mercado con una conjunción varietal en donde la merlot cumple con un ochenta por ciento de uvas de merlot, dejando la proporción restante destinada a la cabernet franc, acreditando una maduración de dieciocho meses en barricas de roble francés, utilizando un porcentaje de ochenta y cinco de madera nueva.
Es este un vino que afronta su edición de vendimia con indudable rigor expresivo, aunque tal vez hacia el final de su cata pueda pedirse un escalón más alto en cuanto a llegada y alcance. Queda un tanto corto en los matices finales de persistencia. Sin excesos de complejidad, es evidente que el ensamblaje de la madera es correcto, de hecho es la fruta quien domina su despliegue tanto en la proximidad olfativa como en la gustativa.
En copa parada exhibe un cromatismo picota intenso, con reflejos púrpura, buena estética concentrada y dejando buenas señas de coloración. Nariz que recoge memorias de fruta roja y negra en sazón, guiños balsámicos, segundo plano especiado dulce y retazos lácticos procedentes del roble, que quedan relegados por detrás de la fruta, siempre protagonista. Final de perfume que escenifica recuerdos torrefactos muy ligeros. Entrada en boca jugosa, sabrosa, buen despliegue de acidez, hay frescura en el recorrido, con los taninos maduros y afinados. La persistencia y los argumentos de la retronasal caen un poco respecto al ritmo mantenido que venía demostrando a lo largo de la cata. Hay ciruelas rojas y negras, cerezas, arándanos, con regaliz, pimienta negra y vainillas, café con leche y algunas flores violetas. Lo dicho : le pediría un escalón más alto en cuanto a su capacidad de llegada hasta el final. Aún y con todo lo califico como muy recomendable.




Viñas y Vinos Alegre Valgañon Añada 2015.


Puntos El Alma del Vino ... 18 (20).

La zona de Obarenes, al norte de la denominación de origen Rioja, tiene unas condiciones telúricas especiales que la convierten, en mi opinión, en un paraje casi mágico. Desconozco si Eva Valgañón y Oscar Alegre podrían ser considerados como druidas ó alquimistas, lo que sí considero tras catar y degustar uno de sus vinos, es que hay mucha personalidad en él.
Tanta que es una de esas referencias del presente en la denominación de origen que se presenta en la mesa y tarda poco tiempo en dar por concluida su total degustación, desembocadura de un apicotado afluente entre los labios de los presentes, boca y lengua agradecidas.
La botella vacía y con buenos manjares como escolta, una lleva a otra.
Base de la casta tempranillo, fruta vendimiada en los términos de Fonzaleche y San Vicente de la Sonsierra, dando espacio a un aporte menor de uvas de garnacha procedentes de una zona de la que el recién fallecido Ezequiel García profería siempre exclamaciones de emoción y gratitud, Cárdenas.
La filosofía de vinos realizados en base a fruta vendimiada en plantas asentadas en suelos variables, con areniscas, margas arcillosas, limos y componentes calcáreos, logra que la personalidad de este Alegre Valgañón en su edición de añada 2015 deje escapar ese empaque de personalidad de la que hablo. A partir de ahí que nadie espere palabras grandilocuentes ó endomingadas por mi parte. Una copa de buen vino lo las requiere. Acero inoxidable para el proceso de fermentación alcohólica y dieciocho meses de maduración en barricas de madera de roble francés. Incluye maceración y maloláctica espontánea.
Tras el descorche inicial y primer servicio se asoma en copa con un cromatismo picota de notable intensidad, nariz que recibe memorias de fruta roja y negra en sazón, con insinuaciones de toffee y algunos especiados suaves y dulces. Buen acople aromático con la fruta que en su perfume va de menos a más. Se alza con elegancia y domina el perfume. Boca sabrosa, con la traza de acidez aportando frescura y músculo. Amplio y rotundo, taninos maduros y afinados, intenso en su recorrido. La retronasal acredita los golosos guiños de cerezas y arándanos, dejando escapar a continuación gestos de naranja en confitura y caramelo, vainilla y muy finos lácteos.
En la retaguardia descubro un recuerdo de mermeladas, higos y ciruelas rojas, muy buena llegada y alcance y firme sapidez.
Lo califico en esta añada 2015 entre muy recomendable y más que muy recomendable.
Valor seguro.



lunes, 11 de diciembre de 2017

Domaine Rietsch Stein Riesling 2014.


Tras catar recientemente y publicar mis impresiones sobre la referencia Quand le Chat n´est pas là en su edición de añada 2015, que esta misma bodega alsaciana elabora con uvas de pinot noir vendimiadas en el terroir Zotzenberg Grand Cru, hoy le toca el turno a este Stein, vino blanco realizado a partir de una selección de uvas riesling cosechadas en las fincas con suelos calizos, doce hectáreas de cultivo ecológico, propiedad de Pierre y Jean-Pierre Rietsch. Viñas orientadas al sur que generan un fruto lleno de matices y personalidad. Tras el ejercicio de la cosecha, se procede en bodega con un prensado de uvas enteras, fermentación alcohólica con levaduras indígenas y maloláctica. Acredita una posterior maduración en foudre sobre lías durante un periodo de veintidós meses. Uno de esos vinos que hay que catar con paciencia, papel y lápiz en mano, dejando que se abra, que exprese durante el tiempo, rompiendo el hielo, apreciando su inicio pero siendo condescendiente con la amplia gama de registros que van surgiendo desde el interior de la copa. Es por ello un vino de cata divertida. En copa parada afirma un cromatismo amarillo intenso con reflejos pajizos y dorados, primera cercanía aromática que refugia la fruta en un boudoir, en el que las flores secas y algunos tamizados guiños de barnices se conjuran en favor de influencias procedentes de grand tonneau. Algunas señas silvestres, balsámicas y minerales bendicen la fragancia, con resinas, anisados, guiños de té, nuez moscada, frutos secos y tostados, enlazando con un fino punto de roca húmeda. Según la copa va atemperando su interior, se inicia una rebelión de los testigos frutales, confituras de limón y naranja, flores blancas y amarillas secas, los tostados y los especiados volcados en rol secundario, con un tono que recrea sensaciones de resinas, tomillo, hinojo y barniz. Plantea un final aún más mineral que hace media hora. El vino se abre y la fruta resplandece, aún con las señas lógicas de una prolongada maduración en foudre. 
Boca que abre firme, con una media alta seña de acidez, despliega frescura y también el inconfundible gesto de la crianza sobre lías, untuosa cremosidad que asienta sobre un lecho pre glicérico. No es licoroso, y sin embargo el alcohol abraza la fruta, le da un generoso punto que hace pensar, aunque sea desde la lejanía, en nobles evoluciones. Buena persistencia, en la retronasal habla de confituras cítricas, ciruelas claudia y membrillo, almíbares de pera, flora seca, té, tostados, especiados, balsámicos, la madera barnizada y un epílogo en el que las evocaciones de roca húmeda se dejan notar con buena intensidad. Gesto ligeramente salino que cierra la exhibición.
Lo califico en esta añada 2014 como muy recomendable.
El placer de la madurez, la riesling sobre lías.





Domaine Rietsch Stein Riesling 2014.

Puntos El Alma del Vino ... 16(20). 

domingo, 10 de diciembre de 2017

Bodegas Gómez Cruzado Cerro Las Cuevas Selección Terroir 2012.





Agradezco al equipo profesional y humano de Bodegas Gómez Cruzado, su desinteresada entrega en mano de una muestra de esta nueva referencia, recientemente salida al mercado, un nuevo vino tinto de su colección Selección Terroir, que llega después del Pancrudo, aquel vino tinto monovarietal de la casta garnacha, que ya caté y comenté en este mismo blog en una entrada que data del veintiocho de Setiembre de 2015.
Cerro Las Cuevas en la edición de cosecha 2012 plantea una base varietal mayoritaria de la casta tempranillo, con un cinco por ciento de uvas de graciano, fruta toda ella vendimiada en pequeñas parcelas situadas en las inmediaciones de Sierra Cantabria, en la zona alavesa de la denominación de origen Rioja y en concreto en el término municipal de Leza. Laderas con orientación cardinal sur y mesetas apacibles, con cercanos robles y vegetación espontánea, estando las cepas que acreditan una edad media de ochenta años, asentadas en suelos pobres de composición caliza.
Tras la vendimia manual, se procede con un método tradicional de vinificado, fermentación alcohólica en depósitos de acero inoxidable bajo control de temperatura. Bazuqueos regulares y posterior maloláctica en barricas de madera de roble francés, con dieciocho meses de maduración en idéntico continente y un año adicional de afinado en botella, antes de su salida al mercado.
He podido catar este vino hasta tres veces consecutivas en un periodo de un mes y mis impresiones personales lo colocan en un pleno punto de satisfacción.
En copa parada apunta un cromatismo apicotado de buena intensidad, con reflejos púrpura, mantiene en su proximidad aromática recuerdos de fruta roja en sazón, algunas tenues notas especiadas dulces, con un fondo en el que se unen tonos balsámicos, regaliz, y un final en donde percibo una sensación evocadora de ligeros matices silvestres y minerales, pedernal.
La boca es sabrosa y suave, la tempranillo expresada con longitud, buena línea de acidez, taninos maduros y pulidos, con muy buena estructura y magnífica estructura. Es un vino jugoso, que afirma la fruta madre con un punto de franca expresividad. No diría que hay lo que yo suelo definir como ducha de fruta y sin embargo el sugerente guiño de la tempranillo aporta nervio y anima a un según trago y a una copa más.
Persistencia marcada por la franqueza varietal, con la retronasal que habla de cerezas y ciruelas rojas, brisa salina suave y un punto especiado ligero, ese centro balsámico de regaliz, aquí un débil gesto láctico y en el final el retorno que ya llegaba expresado en la vía olfativa y que recuerda a naturaleza y mineralidad.
Lo califico en esta añada 2012 entre muy recomendable y más que muy recomendable.


Bodegas Gómez Cruzado Cerro Las Cuevas Selección Terroir 2012.

Puntos El Alma del Vino ...19(20).

sábado, 9 de diciembre de 2017

Bodegas Carlos Serres Reserva 2011.


Bodegas Carlos Serres Reserva 2011.

Puntos El Alma del Vino ... 16 (20).

Bajo la responsabilidad enológica de Roberto De Carlos, llega al mercado este vino tinto reserva en edición de añada 2011, que se elabora en las bodega Carlos Serres, mediante una conjunción varietal con base mayoritaria de uvas de la casta tempranillo, y un aporte complementario de fruta de las variedad graciano, en torno al diez por ciento. Drupas vendimiadas en modo manual, en la finca El Estanque, ubicada en la localidad riojalteña de Haro y formada por una extensión de sesenta hectáreas. Cuando las uvas llegan a bodega, se procede con un despalillado y un suave estrujado, macerando el mosto en contacto con los hollejos. Posterior fermentado alcohólico durante un periodo de trece días, controlando la temperatura en depósitos de hormigón. Maduración en barricas de madera de roble francés y americano que se extiende durante veinticuatro meses, afinando un año más en botella antes de salir al mercado.
Elegancia y finura de Rioja, con una cromática en copa parada que pincela tonos picota de notable intensidad, con reflejos grana, asomando en la proximidad aromática recuerdos de fruta roja y negra en sazón, nostalgias golosas de caramelo, fondo balsámico, tostados de menos marca que abren evocaciones torrefactas muy ligeras y un apéndice aromático que relaciono con frutos secos. Buena armadura en el perfume con una complejidad equilibrada y con los retornos de fruta siempre en primer plano de protagonismo. Boca golosa, ancha, con buenas señas de prolongación en el avance, acidez y frescura, finura y un guiño a la legendaria estela de los Vinos Finos de Rioja, la misma que a muchos nos hace casi levitar sin apartarnos de la copa. Nota golosa que acaricia el paladar y que nos lleva hasta unos taninos suaves y jugosos, buena clave de persistencia.
La retronasal habla de ciruelas rojas y negras, miga de pan y caramelo, con regaliz en el eje y en la continuidad memorias tostadas que se definen en torno a recuerdos de granos de café y algunas almendras. Ritmo sostenido en la cata, amable y con unas buenas credenciales de elegancia. Equilibrado y con estructura, lo califico en esta añada 2011 como muy recomendable.
Su progresión mediante una guarda responsable en botella será óptima. Uno de esos vinos que no me dejan duda en cuanto a su capacidad evolutiva.

Bodegas y Viñedos Pinuaga Nature Tempranillo 2014.


Bodegas y Viñedos Pinuaga Nature Tempranillo 2014.

Puntos El Alma del Vino ... 16(20).

Agradezco a los responsables de esta bodega corraleña toledana su desinteresada colaboración con este espacio divulgador de la cultura del vino, mediando el envío de varias muestras de algunas de sus referencias, al objeto de mi cata y análisis personal.
Con el mando enológico de Angel Ocete y en disposición de cuarenta hectáreas de viñedo en propiedad, estas bodegas acogidas a la denominación Vino de la Tierra de Castilla, plantean con un cultivo de perfil ecológico la sostenibilidas y el equilibrio con el entorno como ejes motores de su filosofía de negocio.
Pinuaga Nature 2014 se elaboró de modo monovarietal con uvas de la casta tempranillo, fruta vendimiada en dos parcelas diferentes, La Lastra que defiende viñas con una edad media de veintidós años, asentadas en suelos de componente arcilloso y cantos en superficie, y El Águila, cuarenta y cinco años de antigüedad de las viñas y suelos de arcilla roja.
Vendimia manual realizada de noche, con mesa de selección cuando los racimos llegan a bodega y despalillado sin estrujado del fruto. Depósitos de acero inoxidable para el inicio de la maceración y el fermentado alcohólica bajo control de temperatura, procesos que se extienden durante un tiempo máximo de quince días. Vinificado independiente de cada parcela, con crianza en rama y en depósito, fase invernal, y posterior extensión de la maduración, ya en barricas de madera de roble francés y americano de doscientos veinticinco litros y de dos y tres vinos. Esta influencia de la madera se prolonga entre tres y cuatro meses.
En copa parada afirma un cromatismo apicotado de buena intensidad con algunos reflejos púrpura e insinuaciones grana, nariz limpia en su expresión, no muy compleja pero llena de fruta roja en sazón con algunos guiños tostados en segunda instancia, tiene una conducción balsámica que redondea su personalidad de fragancia. Uno de esos vinos de tempranillo que expresan por encima de parafernalias carentes de rigor y franqueza varietal, una singular identidad.
Boca amable en el arranque y en el paso, sustancia una buena traza de acidez, equilibrio y goloso ímpetu, hay fruta por doquier y La Molineta, orgulloso símbolo de la bodega, parece contribuir a que los aires de lozanía se abran llenando la boca y el paladar de jugosas sensaciones.
Taninos maduros y ligeramente fundentes, con un buen sello de persistencia.
La retronasal marca recuerdos de cerezas y ciruelas rojas, punto tostado suave en segundo plano y un fondo balsámico, regaliz, que abre un final mineral que llega definiendo lo que yo definiría como terrosidad.
Lo califico en esta añada 2014 como muy recomendable.